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China enviará al espacio un satélite científico que preparará futuras misiones tripuladas

China enviará al espacio un satélite científico que preparará futuras misiones tripuladas

China enviará al espacio un satélite científico que preparará futuras misiones tripuladas

China enviará el próximo año al espacio un satélite que realizará varias pruebas científicas antes de regresar a la Tierra.

La investigación que llevará a cabo el satélite SJ-10 también servirá para preparar el terreno a las próximas misiones tripuladas, según la agencia de noticias Xinhua.

Está previsto que el satélite realice 19 experimentos en los campos de fluidos físicos en microgravedad, combustión, ciencia de la materia espacial, efectos de la radiación en el espacio, efectos biológicos en microgravedad y técnicas biológicas en el espacio.

Ocho de los experimentos en el primer campo se efectuarán dentro del módulo orbital, mientras que el resto se ejecutarán en la cápsula de reentrada, que regresará a la Tierra después de 12 días en el espacio.

Este satélite será el segundo de los cinco que prevé el programa científico, según los investigadores.

El satélite será lanzado el próximo año desde la base de Jiuquan, en la provincia de Gansu (noroeste del país).

En el proyecto participan once institutos de la Academia de las Ciencias de China, seis universidades nacionales, la

Agencia Espacial Europea y la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón.

China ha acelerado la carrera espacial después de haber entrado en ella muchos años después de Estados Unidos, Rusia, Japón o Europa.

Para Pekín, que destina al espacio una partida multimillonaria de Defensa, supone un símbolo de su auge global.

En los últimos años ha multiplicado sus misiones al espacio, tanto tripuladas como no tripuladas, mientras planea llevar a un taikonauta (como se conocen los cosmonautas en China) a la Luna y abrir una estación espacial permanente alrededor del 2020.

El veto estadounidense a la participación china en la futura Estación Espacial Internacional (EEI) forzó a Pekín a elaborar su propio proyecto, que a diferencia del primero no padece problemas de fondos.